Introducción
LEO GOLDSTONE
Director,
En
1998, el Plan de Acción de Estocolmo sobre Políticas Culturales para el
Desarrollo hizo una llamada explícita para reforzar la investigación
internacional sobre cultura y desarrollo y, a juzgar por el interés generado
por el primer Informe Mundial sobre la
Cultura, y las reacciones positivas al mismo, el tema de medir la cultura y
de construir indicadores relevantes está creciendo en importancia en los
contextos actuales de investigación y en las agendas de los políticos.
La
primera edición del Informe Mundial sobre
la Cultura apareció en 1998: la creación de indicadores culturales del
desarrollo fue una de sus prioridades de investigación, conceptualizada para complementar el trabajo llevado
a cabo por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en su Informe sobre el Desarrollo Humano, y
por el Banco Mundial en sus Indicadores
de Desarrollo. Al realizar esta tarea, la UNESCO ha colaborado también
estrechamente con otras organizaciones e instituciones de Naciones Unidas, por
ejemplo con el Instituto de Investigaciones de Naciones Unidas para el
Desarrollo Social (UNRISD), que lanzó
una serie de co-publicaciones sobre estadística e
indicadores culturales en 1997.
on
ocasión de la Conferencia de Florencia sobre las <<Cuentas
Culturales>> en octubre de 1999, el Banco Mundial y el Gobierno de Italia
invitaron a la Unidad del Informe Mundial sobre la Cultura de la UNESCO a
organizar un seminario sobre indicadores culturales, en vista de la
considerable experiencia de la Organización en este campo y de los avances que
se habían hecho debido a la publicación del Informe
Mundial sobre la Cultura.
El
seminario titulado <<Cómo Medir Cultura y Desarrollo: Perspectivas y límites
de la construcción de indicadores culturales>> se organizó con una serie
de intervenciones por ocho expertos internacionales[1]
y asistió a una audiencia de unos ochenta representantes gubernamentales, jefes
de oficinas nacionales de estadística e intelectuales internacionales.
El
objetivo del seminario, basado en el mandato específico de la UNESCO en el área
de la cultura y su acceso a la investigación a nivel internacional, fue
intercambiar experiencias y políticas en conexión con la investigación sobre
estadísticas de la cultura y el desarrollo. Sobre la base de las prácticas
existentes así como de la naturaleza compleja y múltiple de los procesos
culturales mundiales, los expertos trataron de identificar las implicaciones y
preocupaciones específicas en el proceso del análisis estadístico. Una
finalidad del seminario, más orientada hacia la política, fue incrementar el
grado de conciencia de los ministros de cultura y finanzas sobre la bondad de
invertir en investigación en cultura y desarrollo, como una herramienta útil en
la toma de decisiones. Las versiones editadas de las intervenciones y
discusiones del Seminario de Florencia sobre prácticas nacionales e
internacionales en las estadísticas culturales, de los representantes de
Canadá, Filipinas, Francia, Italia y PNUD se presentan en esta sección, junto
con una propuesta muy interesante sobre investigaciones futuras.
A
medida que se despliegan esfuerzos para ampliar los aspectos medibles de la cultura en el mundo en los años venideros,
uno de los retos principales es asegurar que la base de datos suministrará
información útil en el proceso de toma de decisiones por las organizaciones
culturales de todo el mundo.
El
interés emergente del Banco Mundial sobre los aspectos económicos del impacto
de la cultura sobre el desarrollo sostenible y su posible contribución para
aliviar la pobreza, es una tendencia muy positiva. Al mismo tiempo, sin
embargo, existe el riesgo de que los programas de acción sobre la cultura y el
desarrollo lleguen a dispersarse en proyectos menores, sin conexión entre
ellos. Los indicadores deben por tanto definirse en el marco de los avances
llevados a cabo en los años recientes y el seminario mostró claramente el valor
y la necesidad de colaboración internacional en este campo.
Con
el fin de reforzar el proceso de ampliación de los aspectos medibles
de la cultura en el mundo, UNESCO, en colaboración con el Banco Mundial, el
PNUD y las organizaciones gubernamentales responsables, tiene previsto llevar a
cabo un amplio programa de investigación, que se centrará en la creación de
datos nuevos y muy relevantes sobre las relaciones entre cultura y desarrollo.
El objetivo debería ser desarrollar un sistema internacional muy completo de
información estadística sobre la cultura, en el que se pueda comprender, medir
y evaluar el comportamiento político a nivel local, comparándolo con el de
otras localidades, y el comportamiento a nivel nacional, comparándolo entre
países y regiones diferentes.
La
UNESCO por tanto reforzará su capacidad institucional y su excelencia
científica con una agenda de investigación centrada en tres áreas principales:
1.
Alentar el trabajo de generar indicadores de cultura y desarrollo en los países
y entre ellos con la ayuda necesaria de los estados miembros.
2.
Reforzar la noción de que los indicadores culturales son una herramienta para
el diálogo político y el gobierno que su creación debería fomentarse.
3.
Puesto que la cultura abarca realidades con múltiples facetas que no se pueden
sintetizar en una única dimensión compuesta, desarrollar un marco internacional
que se inicie con unas pocas dimensiones críticas de cultura y desarrollo,
tanto en términos cuantitativos como cualitativos. Estas dimensiones podrían
incluir la diversidad cultural; la creatividad o vitalidad cultural; los
ingresos, gastos y mano de obra culturales; la identidad cultural; la ética
mundial; y la participación y el acceso culturales.
[1]
Lourdes Arizpe, Presidenta del Comité Científico del Informe Mundial sobre la
Cultura, Profesora, Investigadora en el Centro Regional de Investigaciones
Multidisciplinarias (CRIM) UNAM, México; Michel Durand, Jefe de la Sección de Investigación y Comunicacion del Programa de Estadísticas Culturales, Statistics Canada, Ottawa; Arlene K. Fleming, especialista
en recursos culturales y consultor del Programa de Cultura y Desarrollo
Sostenible del Banco Mundial, Washington, D.C.; Sakiko
Fukuda-Parr, Director de la
Oficina del Informe sobre el Desarrollo Humano, Programa de Naciones Unidas
para el Desarrollo, PNUD, Nueva York; Paolo Garonna,
Director General del Instituto Nacional de Estadística de Italia (ISTAT), Roma,
Italia; Leo Goldstone, Director de World Statistics Ltd., Nueva York; Ann-Belinda Preis,
Coordinadora Ejecutiva del Informe Mundial sobre la Cultura en el Área de
Cultura de la UNESCO, París; Paul Tolila,
Director del Departamento de Estudios Estadísticos y de Prospectiva del
Ministerio de Cultura y Comunicacion de Francia,
París; y Paola Leoncini-Bartoli,
especialista de programa, Unidad del Informe Mundial sobre la Cultura, UNESCO,
París.