La cultura es tener un porvenir
Los jóvenes europeos de hoy tienen un porvenir incierto, a causa, entre otras razones, del desempleo. Y la falta de oportunidades para expresar seriamente sus esperanzas, sus angustias y sus opiniones, conduce a la alienación. El proyecto Phoenix trata de responder a la falta de contactos entre diferentes pueblos, diferentes culturas y diferentes grupos en el seno de la sociedad, facilitando el diálogo entre los jóvenes y los artistas, los intelectuales, los científicos y los políticos sobre los problemas con que se enfrentan las jóvenes generaciones; por ejemplo, el futuro del trabajo o la utilización productiva del tiempo. Organizado por Trans Europe Halles, una red europea que agrupa a veintiséis centros culturales independientes, el proyecto trata de aproximar a grupos cuyos caminos se cruzan raramente, creando relaciones duraderas y explorando la posibilidad de una transformación a través del arte.
La primera iniciativa tuvo lugar en Copenhague, en octubre de 1996, durante la celebración del nombramiento de la capital danesa como Ciudad Europea de la Cultura. Participantes venidos de toda Europa 250 en total- se reunieron para intercambiar con la población local sus ideas y experiencias sobre cómo conciben su futuro en una sociedad que ofrece dada vez menos puestos de trabajo. La idea subyacente era que, para los jóvenes, "la cultura es tener un porvenir". En los centros de la red Trans Europe Halles, distribuidos por toda Europa, se lleva a cabo una amplia serie de programas complementarios. En Noorderlight de Tiburg, Holanda, se va a crear una obra multidisciplinaria, con bailarines, músicos y realizadores de video, sobre el tema "Horas extraordinarias en las fábricas", mediante talleres que reunirán a estudiantes, profesores, obreros industriales y personas en paro. En Dublin, el City Arts Centre investiga la cuestión "¿Qué es el trabajo?" a través de las distintas prácticas laborales en la zona sur del centro de la capital irlandesa. En Viena, un seminario organizado en el Wuk, con participación de jóvenes y personas de la tercera edad, trata de promover la comprensión entre generaciones distintas. En Cambridge, se ha creado en The Junction un entorno musical, que incluye mímica y artes plásticas, para narrar la historia del trabajo y de la utilización del tiempo. Y en Retina, Ljubljana (Eslovenia), en mayo de 1997 y con ocasión del mes cultural europeo, se desarrolla un proyecto sobre el tema "La televisión, droga del país", que estudia la función de la televisión y sus múltiples efectos sobre la sociedad.
El proyecto Phoenix tiene objetivos ambiciosos, a saber: el arte y los artistas como catalizadores que permitan un verdadero intercambio de opiniones y experiencias sobre los problemas de la juventud; impulsos para estimular nuevas ideas y nuevas acciones a favor de la integración social; fomento de la apertura a otros pueblos y otras culturas, por parte de los jóvenes e impulso de la solidaridad y la tolerancia; por último, relaciones artísticas, en centros culturales europeos, en las que participen jóvenes y que conduzcan a nuevas formas de colaboración con otros jóvenes socialmente desfavorecidos. En el proyecto Phoenix participan no solamente los centros de la red Trans Europe Halles, sino también otras redes culturales europeas; y también colaboran la Fundación para el Progreso del Hombre (un grupo de filósofos e intelectuales con sede en París) y Europa 99, grupo de investigación teórica encabezado por Edgar Morin.
Grupo de Trabajo Europeo sobre cultura y Desarrollo (Consejo de Europa)